Era el mes de Mayo, todo parecía "normal", como siempre. En ese entonces concurría a clases como todos los días sin nada nuevo ni emocionante.
Siempre me juntaba con Lucero en los recreos, con su loca alegría hacia que estos se hagan más llevaderos.
Un día, mentiría si dijera que día exactamente, vi bajar a un chico, era bastante guapo he de admitir, pero no tenía el mínimo interés en él, asi que no le di importancia.
Los días pasaron y comencé a verlo frecuentemente, era un poco extraño para mi, y realmente lo sabía por qué. Asi que decidí contárselo a Lu, se burlo en mi cara -típico de ella-.
¡¿Asi que te gusta un chico?! ¡Huy huy huy! -guiño un ojo haciendo una enorme sonrisa- ¿Quién es el afortunado? ¿cómose llama? ¿de qué curso es? -empezó con su cuestionario- ¿es lindo? ¿hay onda? -me dedico una mirada picara-.Primero: No me gusta y no tiene nada de afortunado, segundo: No tengo la menor idea de quién es, tampoco sé a que curso pertenece. Y sí, es lindo -me encogí de hombros-.
No hacia falta que contestara la última pregunta, ya que se sobreentendía.
MMMM, a mi me parece que te gusta -siguió bromeando-.
Pensá como quieras -le conteste fríamente- me da igual.
Los días pasaron, pasaron y pasaron; y aquel chico cuya existencia la pasaba por alto se fue adueñando de mi absoluta atención. Al no conocerlo me intrigaba de una manera extrañamente incomprensible, jamás me había sucedido algo así, ya que eran muy pocas las cosas y personas que realmente lograban llamar mi atención.
Paso un tiempo en el cual llegue a detestarlo, siempre estaba presente a donde yo fuese o me lo cruzaba, eso se había vuelto un poco irritante para mi, ¡solo faltaba que lo viera en la sopa!
Igual, no creo que esa sea la única razón por la cual lo detestaba, tal vez Lucero estuviera en lo correcto -negué con la cabeza-.
Era imposible, o al menos yo lo venia asi, que ella tuviese la razón en eso, él, simplemente no podía gustarme, o tal vez por casualidades de la vida -aunque yo nunca creí en la existencia de las casualidades- o destino, sí.
Todo era muy confuso.
La idea de que me gustase alguien la veía nula, demasiado lejana para mi, aparte no quería, por mas que sea difícil elegir cuando no se tiene control sobre ese asunto...

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